jueves, 27 de marzo de 2025

Oráculos del tiempo: lo que el viento aún guarda

 

Hugo Cisternas


La naturaleza no oculta el futuro.
Solo lo susurra
en lenguas que olvidamos oír.

Golondrina del tiempo,
cucharón celeste que traza estaciones.

Cielo vestido
de arcoíris matinal,
suspiros del alba.

Viento que humedece,
nube gris navegando los cielos,
trueno dentro del trueno.

Viento de marzo,
la flor no teme caerse.
Solo florece.

El sabio observa.
Sin perseguir señales.
Sin temor al cambio.
Adivinar sin adivinar.
Sabiduría profunda.
No hay misterios.

Recuerdos memorizados
en saberes olvidados.

Intuición y ciencia:
la mente olvida,
el corazón recuerda.

Y en el silencio del tiempo,
el poeta escucha
lo que otros ya no oyen.

Conocimiento perdido
en los oráculos del tiempo.

martes, 25 de marzo de 2025

Más allá de la fobia: Una mirada desde la medicina china al sufrimiento emocional

Una opinión Hugo Cisternas


Ayer, a partir de una simple pero profunda pregunta sobre el tratamiento de fobias desde las medicinas complementarias, surgió una conversación muy interesante. Este intercambio de ideas me dejó rumiando, como suelen hacer las buenas preguntas, y me motivó a escribir este texto. No con ánimo de establecer verdades absolutas, sino para compartir una mirada que nace de mi experiencia clínica, del estudio constante, y de mi vínculo con la medicina china tradicional como un camino de comprensión del sufrimiento humano.

La psiquiatría occidental —según los criterios del DSM o la CIE— clasifica las fobias como categorías clínicas específicas e independientes, dentro del marco de los trastornos de ansiedad.

Desde la perspectiva de la medicina china tradicional, en cambio, estas manifestaciones se pueden comprender como expresiones de un desequilibrio del Shén, que puede entenderse como la mente relacional, enraizada en el Corazón (Xīn).

En medicina china, las emociones son manifestaciones del flujo de la vida, expresiones naturales de adaptación al entorno. Están en constante transformación y forman parte de una danza del Qì (气), que toma forma y función a través de las dinámicas del yīn y yáng.

Cuando para una persona y su vivir, estas emociones se vuelven excesivas, persistentes o inadecuadas al contexto, pueden alterar el flujo del Qì y afectar la armonía del sistema funcional orgánico, generando bloqueos, vacíos o excesos que se manifiestan en el cuerpo y el Shén, afectando la autopercepción de calidad de vida.

Por eso, en medicina china se dice que no hay emoción “separada del cuerpo”: el cuerpo es emocionado. O, dicho de otro modo, el Qì fluye emocionalmente informado (气动有情).

Tomemos como ejemplo la claustrofobia, que puede expresarse como una combinación de pánico, con sobresalto o ansiedad, asociados tradicionalmente al Riñón y al Corazón, respectivamente. Sin embargo, cada caso es diferente y complejo, y pueden estar implicados otros órganos, por ejemplo:

- Pulmón (Fèi): si hay una fractura de la identidad o la percepción de un yo diferente a los demás.

- Bazo (Pí): si se ve disminuida la capacidad de integración social o el sentido de pertenencia.

- Hígado (Gān): si se inhibe la expresión de la voluntad o se bloquea la capacidad de proyectar una vida sin angustia.

Estas alteraciones pueden manifestarse entre muchas otras posibilidades como:

- una desarmonía entre Agua y Fuego (Riñón y Corazón),

- un vacío de Qì de Corazón con hiperactividad del Shén,

- un ascenso rebelde del Qì del Hígado con calor interno que agita la mente.

Por eso, en medicina china, cada persona necesita un diagnóstico y tratamiento personalizado.

En medicina china, no se habla de "enfermedades" como entidades fijas, sino de patrones de desajuste o desarmonía, que se viven como una disminución en la calidad de vida, y que motivan la búsqueda de apoyo.

Ahora bien, me parece importante recalcar que, en mi opinión, la acupuntura y la psiquiatría no están en desacuerdo. Ambas observan a la misma persona, al mismo sufrimiento, al mismo patrón de comportamiento. Lo que difiere es el marco desde el cual se interpreta y se actúa.

Creo que muchas veces no se comprende que, lejos de oponerse, estas miradas pueden complementarse de forma potente y compasiva en la práctica clínica, proporcionando ayuda efectiva al sufrimiento.

Si, hay contextos en los que se requiere contención estructural inmediata —como en situaciones graves donde está comprometido el juicio, hay riesgo vital o se ha perdido la capacidad de autopercepción—. En esos casos, los psicofármacos especializados juegan un rol imprescindible.

Desde la visión ética y cosmológica de la medicina china tradicional, enmarcados en principios del Dao y el budismo, donde vida y muerte forman parte de un mismo proceso de transformación, no se busca intervenir para “preservar a toda costa”, sino más bien acompañar el proceso de reorganización de la vida según su propio ritmo para mantener una buena calidad de vida.

Sin embargo, en contextos culturales occidentales, estructurados por una ética judeocristiana, donde ciertos tabúes no pueden o no deben ser traspasados, los recursos psiquiátricos ofrecen una contención que la medicina china no necesariamente proporciona por sí sola. Esto se debe a que en su visión no se construye el sufrimiento desde la noción de “crisis” o “trastorno”, sino de desajuste vital.

Por eso, en algunos casos clínicos, acupuntura y psiquiatría pueden —y deben— colaborar con respeto mutuo. Esta colaboración no niega la eficacia de la medicina china, sino que la sitúa dentro de un marco más amplio de cuidado adaptado a la persona y su entorno.

Me parece importante también destacar que muchos casos de personas con aversión angustiosa a objetos, situaciones, lugares o incluso relaciones —eso que en psiquiatría se nombra como fobia específica o social— pueden ser tratados con acupuntura de manera efectiva y sin medicación.

Al desbloquear y armonizar el Qì, regular el sistema orgánico y calmar el Shén, la persona puede reconstituir su relación con el mundo, y su sufrimiento puede transformarse (no eliminarse mágicamente, sino integrarse).

Como decimos en nuestra práctica:

“La acupuntura no cura fobias, pero las personas con fobias resultan curadas por la acupuntura.”

Esa paradoja resume la sabiduría de esta medicina: no reducimos la experiencia humana a etiquetas diagnósticas, sino que acompañamos procesos de reorganización vital, donde cuerpo, emoción y percepción se reintegran con el ritmo de la vida.

domingo, 2 de marzo de 2025

Renovando lo viejo con humor y sabiduría. Construyamos molinos.

El 2 de marzo de 2025 confluyen dos eventos curiosamente sincronizados: Venus inicia su fase retrógrada en el firmamento y, aquí en la Tierra, se celebra el Día de las Cosas Antiguas. Dos sucesos que, como piezas de un mismo rompecabezas cósmico, nos invitan a hacer una pausa y reflexionar sobre el presente.

Mientras Venus parece retroceder en el cielo, lo que se interpreta en astrología como una oportunidad para revisar temas de amor, relaciones y valores—el Día de las Cosas Antiguas invita a reflexionar sobre nuestro propio pasado. Una invitación para sacarle las telarañas a esos recuerdos, hábitos y creencias que hemos mantenido sin considerar si aún son relevantes en nuestra vida.

Así que, ¿por qué no aprovechar este doble acontecimiento para ampliar la mirada y sacudir un poco la rutina?

Antes de que cunda el pánico, aclaremos: Venus no ha decidido hacer un "giro en U", ni está reconsiderando su trayectoria por un arrebato existencial. Es solo un efecto visual desde la Tierra. Pero, según la astrología, este fenómeno marca un periodo de introspección. Se dice que en estos tiempos alguna expareja reaparece a pito de nada, que no es recomendable iniciar romances ni comprar cosas de lujo. En otras palabras, una invitación a frenar el desenfreno cotidiano y evaluar qué es lo que realmente queremos conservar en nuestra vida.

Es como si el universo pulsara el botón de "recalcular ruta" en el GPS de nuestras emociones. Un recordatorio de que, a veces, es necesario mirar hacia atrás para poder avanzar con claridad.

El maestro Zhuangzi (庄子) decía:

"El agua estancada se pudre, pero la que fluye permanece pura. Lo mismo ocurre con el corazón."

¿Será que hay aguas estancadas en nuestra vida esperando ser renovadas?

Limpiar armarios... y el alma

El Día de las Cosas Antiguas nos da permiso para revisar lo viejo: ya sea físico o emocional, todos acumulamos objetos, ideas o sentimientos que podríamos reorganizar, reciclar o soltar.

Si cuando te preguntan cómo estás, respondes "aquí, en la misma rutina de siempre", quizá este sea el momento ideal para romper el ciclo.

Prueba hacer algo diferente:

📖 Lee ese libro empolvado que has ignorado durante años (sacude primero las telarañas).

🎶 Escucha un género musical que normalmente evitas (empieza con volumen bajo, por precaución).

🚶‍♂️ Camina por un lugar desconocido (pero iluminado, siempre es buena idea).

🍛 Cocina algo que jamás te habías atrevido a probar (recordando tus alergias, claro).

Porque no solo acumulamos cosas en la casa, también en la mente: creencias heredadas, hábitos, rencores, sueños olvidados. ¿Qué mejor momento para revisarlos que cuando hasta el universo parece sugerirlo?

Algunas lecciones de la historia

Al revisar las efemérides, un evento histórico del 2 de marzo me llama la atención porque amplía la mirada y la reflexión sobre qué conservar y qué dejar atrás.

🎩 1815 – Napoleón Bonaparte escapó de su exilio en Elba y regresó triunfalmente a París, recuperando el trono sin disparar un solo tiro. Pero su victoria fue efímera: en menos de cien días terminó derrotado en Waterloo.  

Moraleja: no todo lo que vuelve está destinado a quedarse. Lo viejo puede regresar con fuerza, pero no siempre con éxito. 

A veces, insistir en traer de vuelta lo que ya tuvo su ciclo solo nos lleva a un nuevo Waterloo. Así que, si en este Venus retrógrado sientes la tentación de volver con tu ex, retomar un viejo proyecto o revivir una costumbre del pasado, piénsalo dos veces: ¿estás haciendo una restauración sabia o simplemente repitiendo la historia?

Esta reflexión también es válida para revisar nuestra actitud hacia temas más sociales y políticos ¿es adecuado insistir en traer de vuelta personajes que ya cumplieron su ciclo? Por muy imponentes que se nos aparezcan, o por mesiánicas que sean las posibilidades, es importante reflexionar sobre lo que está pasando en el mundo y en nuestro Chile local.

La invitación: reflexionar para renovar

Este 2 de marzo, la astrología y la historia nos invitan a mirar el pasado con ironía y perspectiva. Algunas cosas antiguas merecen ser conservadas, otras es mejor dejarlas ir, y algunas más pueden encontrar nuevos significados.

Aprovechemos Venus retrógrado como un espejo:

🪞 ¿Qué historias de amor, hábitos o creencias necesitan una revisión?

🧹 ¿Qué puedo reorganizar, reciclar o descartar hoy?

La vida es un ciclo de renovaciones. Fluye, deja ir, renuévate. O como diría un viejo proverbio chino:

"Cuando soplan vientos de cambio, algunos construyen muros; otros, molinos de viento."

Que este 2 de marzo


construyamos molinos.